La fotografía de la familia Navarro-Smith con dos venados cazados “fue tomada en un contexto privado y regulado”, aseguró el director del DIF del gobierno municipal de Guanajuato, Saúl Navarro Smith, quien negó que sea cazador o que use armas.
“Las imágenes corresponden a un momento posterior a una actividad realizada por terceros, en un espacio autorizado y bajo regulación ambiental”, señaló el funcionario, ante la petición que hicieron cuatro organizaciones ambientalistas y animalistas para que sea separado del cargo.
Las organizaciones difundieron una fotografía, donde el funcionario está tomando los cuernos de un venado cazado. Con él están su papá, ex alcalde de Guanajuato, Alejandro Navarro; su hermana, primos y un segundo venado.
El también hijo de la alcaldesa de Guanajuato, Samantha Smith, difundió que es claro y transparente: “No practico actividades de cacería ni utilizo armas y no he participado en el abatimiento de ningún animal”. “Mi relación con los animales está basada en el respeto y el cuidado, valores que he demostrado en distintas acciones comunitarias”, afirmó en sus redes sociales.
Agregó que asume la responsabilidad de aclarar las dudas que surjan por la difusión de la fotografía. “Rechazo las interpretaciones que buscan construir narrativas falsas sobre mi integridad o mis valores personales”, expuso.
Saúl Navarro reiteró que la fotografía fue tomada en “un ámbito estrictamente privado” y no tiene relación con su función como director del DIF. Aseguró que su compromiso es con los menores de edad, sus familias, los adultos mayores, discapacitados y la población vulnerable.
“Seguiré enfocado en cumplir con esa responsabilidad y en fortalecer cada día el trabajo social que realiza el DIF Municipal de Guanajuato”, concluyó.
Las organizaciones Acción Colectiva Socioambiental, Fundación Animare, el Movimiento Colibríes de Guanajuato y la Confederación por los Derechos de los Animales de México, solicitaron la separación del cargo del director del DIF porque “su mandato exige actuar con absoluta integridad, sensibilidad y compromiso con una cultura de paz”.
La fotografía con los venados exhibe una conducta profundamente incompatible con las obligaciones institucionales del DIF, sentenciaron. “No se trata únicamente de una actividad privada; al hacerse pública, esta conducta compromete a quien ocupa un cargo cuya misión es proteger a la niñez, las familias y a las personas en situación de vulnerabilidad”, refirieron.
