Contrabando frena nuevas inversiones en la industria del calzado de Guanajuato

La industria del calzado en Guanajuato mantiene inversiones para modernizar sus procesos productivos, pero la instalación de nuevas líneas de fabricación y la ampliación de las plantas permanecen frenadas ante los efectos que ha generado el contrabando y la capacidad instalada que no está en uso.

Juan Carlos Cashat Usabiaga, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), explicó que actualmente, las empresas del sector aprovechan alrededor del 55% de la capacidad productiva, lo que limita sus posibilidades de crecimiento; pero que pese a las dificultades que enfrentan, las empresas continúan invirtiendo en maquinaria y equipo para sustituir tecnología obsoleta.

Precisó que estas inyecciones de capital responden a la necesidad de mantener las operaciones y renovar los equipos existentes, mientras que los proyectos orientados a incrementar la producción enfrentan un freno importante; y esto se debe a que las fábricas todavía cuentan con capacidad disponible que no pueden aprovechar ante las condiciones actuales del mercado.

Puntualizó que la entrada ilícita al país de entre 80 y 100 millones de pares de calzado representa prácticamente la mitad del mercado nacional. Esta desproporción comercial afecta el crecimiento del sector, dejando sin aprovechar un potencial de desarrollo que podría traducir su recuperación en más de 50 mil empleos directos y hasta 200 mil puestos dentro de toda la cadena de valor.

“Estamos estimando el contrabando entre 80 y 100 millones de pares. Eso representa la mitad del negocio. Si nuestro país no tuviera la corrupción y el contrabando que existe, la industria pudiera crecer alrededor de un 50%, lo que se traduce en más de 50 mil empleos directos y alrededor de 200 mil para la cadena”, manifestó.

Contrabando limita el crecimiento

Cashat Usabiaga señaló que la industria viene de varios años complicados y que, durante los últimos meses, el contrabando ha contribuido a mantener ociosa parte de la capacidad productiva de las empresas. Mientras no se recupere la actividad de las fábricas y se utilicen las instalaciones disponibles, consideró que no será posible alcanzar un crecimiento significativo.

Destacó que la industria continúa trabajando y conserva su intención de avanzar, pero reconoció que las condiciones actuales impiden que las empresas amplíen sus operaciones al ritmo que podrían hacerlo en un mercado con mayor demanda de calzado nacional.

“Seguimos invirtiendo porque somos una industria viva, una industria que sigue adelante, una industria que sigue creciendo. Sin embargo, venimos de años muy golpeados y tenemos capacidades instaladas ociosas por todos los temas de contrabando que se han venido dando estos últimos meses”, dijo.

Explicó que el sector necesita recuperar los niveles de utilización de sus instalaciones antes de plantear nuevas expansiones industriales. De lo contrario, la capacidad que permanece sin utilizar seguirá representando una limitante para incrementar la fabricación y generar nuevas oportunidades de empleo.

Maquinaria y automatización

A pesar del freno a los proyectos de expansión, las empresas mantienen inversiones en maquinaria y equipo, debido a que estos requieren renovarse conforme avanza su obsolescencia. Cashat Usabiaga indicó que los fabricantes necesitan actualizar sus herramientas de trabajo para mantener sus operaciones y continuar desarrollando sus procesos productivos.

Entre los equipos en los que se ha observado una mayor inversión se encuentran los sistemas de despunte automático, las máquinas de corte automatizado y los equipos láser. Estas tecnologías forman parte de los esfuerzos de las empresas para profesionalizar sus procesos y mejorar sus capacidades operativas.

“Sobre todo, hay una creciente inversión en temas de automatización, particularmente en despunte automático, en algunos casos corte automatizado y máquinas láser. Las empresas necesitan seguir invirtiendo en maquinaria y equipo porque estos caen en un tema de obsolescencia”, expresó.

De acuerdo con el representante empresarial, mientras unas permiten conservar la operación y actualizar los equipos, otras implican incrementar la capacidad de fabricación, estas últimas, son las que enfrentan mayores restricciones debido a que una parte importante de las instalaciones existentes continúa sin utilizarse.

Informó que actualmente la industria utiliza alrededor del 55% de su capacidad instalada. Esto significa que el resto permanece sin aprovecharse, una situación que limita la necesidad y la viabilidad de montar nuevas líneas de producción en las plantas de Guanajuato.

“En un tema de crecimiento o de seguir montando líneas de fabricación, sí se ha visto un freno importante en la inversión, precisamente porque hay capacidad instalada ociosa. Hoy por hoy tenemos alrededor del 55% de la capacidad instalada utilizada; el resto no se está utilizando”, dijo.

Sin repunte en la actividad productiva

Respecto a las expectativas para el cierre de 2026, el presidente de la CICEG indicó que, hasta el momento, no se observa un repunte en la actividad de las empresas del sector. Aunque reconoció que el Gobierno Federal y sus distintas dependencias están tomando acciones, señaló que los fabricantes todavía no perciben una mejoría en las condiciones de trabajo.

“Sabemos que se están tomando acciones por parte del Gobierno Federal y sus diferentes dependencias. Sin embargo, la realidad es que al día de hoy no hemos visto un repunte ni una mejoría en los temas de trabajo”, concluyó.

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